Reconstruir Elasmotherium: lo que el cráneo dice y lo que calla

Ilustración científica de un gran cráneo fósil de rinoceronte de perfil
El llamado unicornio siberiano dejó en el cráneo una enorme cúpula, pero ningún cuerno. ¿Qué partes de Elasmotherium son pruebas y cuáles, conjeturas?

Pocos animales extintos se dibujan con tanta seguridad, y con tan pocas pruebas, como Elasmotherium sibiricum. Las imágenes populares le ponen un cuerno tan largo como alta es una persona, un pelaje hirsuto y una joroba. Parte de eso se apoya en los huesos y parte no, y una reconstrucción tiene que decidir dónde trazar la línea.

Lo que es seguro

Elasmotherium era un rinoceronte de la estepa abierta, con un peso similar al de un mamut: las estimaciones rondan entre las tres toneladas y media y las cuatro. Hasta hace poco se creía que se había extinguido hace unos 200.000 años. En 2019, un equipo que dató por radiocarbono 23 ejemplares demostró que sobrevivió en Europa del Este y Asia central hasta hace al menos 39.000 años, lo que significa que compartió la estepa con los humanos modernos.

El mismo estudio recuperó ADN antiguo. Elasmotherium no era un primo gigante del rinoceronte lanudo: su linaje se había separado del que conduce a los rinocerontes actuales más de 40 millones de años antes. Era el último superviviente de una rama que llevaba evolucionando por su cuenta desde el Eoceno.

Sus dientes son la prueba más clara de cómo vivía. Son altos, crecían durante toda la vida y tienen el esmalte plegado en láminas intrincadas, el rasgo que da nombre al género, del griego «placa delgada». Son los dientes de un animal que pastaba hierbas duras y secas. Los análisis isotópicos apuntan en la misma dirección, y los investigadores sugieren que una dieta tan especializada contribuyó a su extinción cuando la estepa cambió.

La cúpula y el cuerno

El cráneo presenta un rasgo que no tiene ningún otro rinoceronte: una enorme cúpula ósea en la frente. Durante mucho tiempo se ha interpretado como la base de un único cuerno gigantesco, y de ahí viene el nombre de «unicornio siberiano».

El problema es que los cuernos son de queratina, que casi nunca fosiliza. Nunca se ha encontrado un cuerno de Elasmotherium. Todo lo que se sabe de él, desde la longitud hasta la forma y la curvatura, se deduce del hueso que lo sostenía, y las estimaciones van desde un tamaño modesto hasta bastante más de un metro. Algunos trabajos recientes incluso han puesto en duda que la cúpula sostuviera un cuerno grande.

Ilustración científica de un gran cráneo fósil de rinoceronte de perfil
Vista lateral del cráneo de un rinoceronte fósil. Ilustración.

Es la parte del animal que menos acotan las pruebas, y la que más exageran las reconstrucciones, porque un cuerno gigante es lo que hace espectacular a Elasmotherium.

Joroba y pelaje

Las vértebras de la cruz tienen apófisis espinosas muy altas, y por eso la mayoría de las reconstrucciones dan a Elasmotherium una joroba, como la del rinoceronte lanudo. Eso sí está respaldado por el esqueleto.

El pelaje es otra cuestión. Del rinoceronte lanudo se conocen cadáveres congelados que conservan la piel y el pelo; de Elasmotherium, no. Un pelaje espeso es una suposición razonable para un animal de la estepa fría, pero no deja de ser una suposición.

Una reconstrucción prudente

El Elasmotherium de Signatu Studio adopta deliberadamente una postura prudente con el cuerno, lejos de la púa de un metro de la imaginería popular. Con 29 centímetros de longitud, la réplica 1:20 es una de las figuras individuales más grandes de la colección.

Rinoceronte unicornio gigante (Elasmotherium sibiricum), réplica de resina pintada a mano a escala 1:20 de J. Miguel Aparicio
La réplica 1:20 de Elasmotherium sibiricum.

Al comparar reconstrucciones de un animal extinto, conviene preguntarse qué partes son hueso y cuáles son pintura. En Elasmotherium, la parte más famosa del animal es casi toda pintura.

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